Tras negar ante la prensa, días atrás, la posibilidad de diálogo con el Instituto Patria, el gobernador Osvaldo Jaldo mandó hoy un fuerte mensaje a la conducción nacional del Partido Justicialista, al recibir con «alfombra roja» al ministro de Economía, Luis Caputo, en Casa de Gobierno.
«Toto» llegó para participar de una charla organizada por la Fundación Federalismo y Libertad, la cual integra el juvenil referente libertario local, Manuel Guisone, quien acompañaría a Lisandro Catalán en la lista de candidatos a diputados nacionales, con los cuales La Libertad Avanza intentará obtener un triunfo en los próximos comicios.
El mandatario provincial recepcionó a Caputo en el aeropuerto y luego lo recibió «con alfombra roja» en Casa de Gobierno, donde se formalizó la adhesión provincial al Plan de Reparación Histórica de los Ahorros de los Argentinos, impulsado por el ministro Caputo, con el objetivo de impulsar la transferencia de los «dólares del colchón» al sistema financiero formal.
Además del ministro Caputo, en la firma del convenio también estuvieron el titular de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), Juan Pazo, y el vicejefe de Gabinete del Interior, Lisandro Catalán, que es justamente el principal candidato de LLA a encabezar la lista que competirá en Octubre, muy probablemente, contra el mandatario provincial que volvería a recurrir a la candidatura testimonial.
Los movimientos de Jaldo son analizados con minuciosidad desde la conducción del PJ nacional y el Instituto Patria. Mucho más después de que los asesores de Cristina Fernandez de Kirchner le acercaran a su jefa partidaria, el pasado viernes un resumen «positivo» de referencias políticas recabadas y encuestas recolectadas en las que el legislador taficeño tiene «numeros interesantes».
Por ahora en el PJ/Patria, consideran que en Tucumán pueden hacerse de una banca, ya sea con el peronismo unificado o dividido. El panorama es alentador para la conducción nacional porque en Tucumán «Unión por la Patria no tiene ninguna banca en juego». En ese sentido entienen que Cristina «no tiene nada para perder en Tucumán» y que incluso «tiene mucho por ganar».











