La propuesta del Gobierno para reintroducir las ‘colectoras’ electorales, vinculada a la eliminación de las PASO, generó debate. La medida divide al oficialismo y encuentra rechazo en la oposición, que la califica como un retroceso institucional.
La intención del Gobierno nacional de reintroducir el sistema de «colectoras» como posible moneda de cambio para eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) ha generado un debate político. La propuesta, aún sin formalización en un proyecto de ley, ha provocado divisiones dentro de La Libertad Avanza (LLA), incomodidad entre sus aliados estratégicos y un rechazo mayoritario en el arco opositor, que la califica como un «retroceso institucional».
Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario en el Senado, manifestó su desacuerdo al calificar a las colectoras como un método que «deforma el sistema electoral». Esta postura refleja una tensión de principios en un sector que ha criticado previamente estas prácticas. Desde el entorno del jefe de Gabinete, Diego Santilli, se indicó que la propuesta está «verde» y surgió de una demanda de gobernadores provinciales más que de un deseo propio del Gobierno.
Algunos sectores de LLA buscan acercar posiciones con Bullrich diferenciando entre «adhesiones» y colectoras, una distinción que no disipa las dudas sobre la transparencia y simplicidad del voto. El senador Agustín Coto confirmó que, por el momento, no hay nada formal sobre la mesa, lo que dilata definiciones clave. El PRO, a través de Cristian Ritondo, reclama una propuesta oficial para iniciar la discusión, considerando que Mauricio Macri, por decreto en 2019, prohibió las colectoras por generar «confusión y falta de equidad». No obstante, sectores del PRO bonaerense evalúan este sistema como un posible resguardo ante eventuales cierres de listas arbitrarios por parte de los armadores libertarios en 2027.
La oposición y bloques independientes han sido categóricos. Figuras de la Coalición Cívica y del radicalismo comparan las colectoras con la «Ley de Lemas», al asegurar que es una «artimaña del siglo XX» que atenta contra la claridad del proceso. Argumentan que permitir que múltiples listas legislativas tributen a un mismo candidato ejecutivo solo busca fragmentar la oferta y confundir al electorado.
Reacciones y posturas en el arco político
Incluso gobernadores tradicionalmente «dialoguistas» han marcado distancia. El gobernador Osvaldo Jaldo apeló a la ironía al señalar la contradicción de dirigentes de LLA que criticaron los «acoples» tucumanos y ahora impulsan algo similar a nivel nacional. Por su parte, el catamarqueño Raúl Jalil, aunque apoya eliminar las PASO por su alto costo, rechazó de plano las colectoras, afirmando que «la discusión de los candidatos tiene que volver a los partidos políticos».











