Las repercusiones tras el último discurso del presidente Javier Milei dejaron a la vista una clara diferencia de posturas dentro del oficialismo tucumano. Mientras que el gobernador de la provincia, Osvaldo Jaldo, había manifestado ver a un jefe de Estado «más predispuesto al diálogo», la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, mostró una percepción distinta durante una entrevista con el periodista Eduardo Feinman.
Al ser consultada sobre si compartía la visión del gobernador, Chahla fue categórica: «No, no lo vi predispuesto al diálogo». Si bien la jefa municipal aclaró ser «muy respetuosa de las instituciones y de las personas elegidas para dirigir», no ocultó su visión crítica sobre la presentación del Pacto de Mayo. «Yo veía dos realidades distintas: lo que escuchaba de ese pacto parecía del primer mundo», señaló, dejando en claro su escepticismo frente a los 10 puntos planteados por el Ejecutivo nacional.
De la macro a la micro: la crítica a la gestión económica
El eje central de los cuestionamientos de la intendenta se enfocó en la desconexión entre los indicadores económicos que celebra el Gobierno nacional y la realidad territorial. «Entiendo que la macroeconomía funcione bien, pero el pacto no llegó a los bolsillos de las personas ni a la casa de las familias, porque nosotros vemos las realidades todos los días al salir al territorio y escuchar a la gente», sentenció. Ante la consulta del periodista sobre si «la macro no bajó a la micro», la respuesta de Chahla no dejó lugar a dudas: «No, para nada. Estoy convencida de que no llegó».
Esta crisis, según relató la funcionaria, alteró el mapa de prioridades de los vecinos. «Cuando yo empecé la gestión, la gente me pedía que arreglara los semáforos, los baches y las calles; hoy la gente me pide empleo, y eso realmente me preocupa», relató. En ese sentido, advirtió que en San Miguel de Tucumán se cerraron numerosas fábricas, dejando a familias enteras sin obra social y obligándolas a volcarse al hospital público y a perder la posibilidad de enviar a sus hijos a la escuela. Actualmente, remarcó, la informalidad laboral en su región alcanza el 54%.
El drama de los jubilados y la paralización de obras estructurales
La salud, área que Chahla conoce en profundidad tras haber sido ministra provincial durante la pandemia, fue otro de los blancos de sus críticas. La intendenta advirtió sobre la delicada situación que atraviesan los adultos mayores frente a las medidas nacionales y los recortes en el PAMI.
«Un adulto mayor a veces necesita varias medicaciones, como un protector gástrico, que antes se lo daban y hoy está fuera de la lista», ejemplificó. Frente a medicamentos que hoy cuestan entre 30.000 y 50.000 pesos, la intendenta graficó el drama cotidiano: «Para un jubilado, pagar eso significa no comer algunos días o no poder pagar un servicio». A esto sumó el impacto de los fuertes aumentos en las tarifas de luz y agua, que los vecinos manifiestan no poder afrontar.
Por último, el ajuste a nivel nacional también impacta de lleno en la gestión municipal. Chahla explicó que, si bien el municipio logró financiar obras menores por 1.500 millones de pesos, los proyectos estructurales que la ciudad necesita —como aquellos destinados a evitar inundaciones— se encuentran paralizados. «Las obras estructurales que realmente van a cambiar la realidad de nuestra ciudad necesitan financiamiento de la Nación o internacional», concluyó, dejando en claro que sin el acompañamiento del Estado federal, el desarrollo de infraestructura clave se vuelve inviable.











