La ciudad de Atlanta comienza su transformación para recibir a miles de hinchas argentinos e ingleses a poco más de 24 horas de la semifinal del Mundial 2026. La logística de la Copa del Mundo en Estados Unidos condiciona la llegada de los aficionados.
Atlanta, una de las sedes del Mundial 2026, se prepara para la semifinal entre Argentina e Inglaterra, con miles de hinchas esperados a poco más de 24 horas del encuentro. La ciudad experimenta un creciente movimiento de cara al partido.
El enviado especial de LA GACETA, Matías Auad, reportó que la previa se diferencia de Mundiales anteriores debido a las extensas distancias y los elevados costos de estadía en Estados Unidos. Esta situación provoca que la mayoría de los aficionados arribe apenas un día antes del partido, lo que contrasta con la concentración de sedes observada en Qatar.
La experiencia en los cuartos de final en Kansas City evidenció esta particularidad. Allí, la presencia de hinchas argentinos fue minoritaria fuera del estadio, y los precios de las entradas, que descendieron a 600 o 700 dólares en las horas previas, llevaron a muchos a seguir el partido en pantallas gigantes del Fan Fest. Auad describió un ambiente más «frío» de lo esperado en ese lugar, con espectáculos musicales en lugar de la previa del partido, hasta que los festejos argentinos surgieron tras el triunfo de su selección.
El periodista también compartió anécdotas personales, como el encuentro con un simpatizante inglés en su hotel en Atlanta. Además, destacó aspectos urbanos de la ciudad, como vehículos autónomos, monopatines eléctricos disponibles mediante aplicaciones, la antigua sede de CNN reconvertida en centro comercial y paisajes que sirvieron de escenario para la serie «The Walking Dead», reflejando una infraestructura orientada al automóvil.
Logística y experiencia de los hinchas
La cobertura del Mundial implica una rutina exigente para el enviado, con once vuelos en 31 días y constantes cambios de ciudad. El regreso a Atlanta para la semifinal generó una sensación de familiaridad, al reconocer calles y lugares previamente visitados. Auad explicó que este retorno era «extraño», dado que dependía de la continuidad de Argentina en el torneo.











