La Iglesia San Francisco volvió a abrir sus puertas el domingo, Día de San Francisco, luego de permanecer ocho años cerrada por problemas edilicios. El acto fue encabezado por el gobernador Osvaldo Jaldo y la reapertura se celebró con una misa oficiada por el arzobispo de Tucumán, Carlos Sánchez.
Acompañaron al mandatario su esposa, Ana María Grillo; la intendenta Rossana Chahla; los ministros Susana Montaldo y Luis Medina Ruiz; la fiscal de Estado, Gilda Pedicone de Valls; el secretario general de la Gobernación, Federico Nazur; el presidente del Concejo Deliberante, Fernando Juri; el presidente del Ente Tucumán Turismo, Domingo Amaya, y la arquitecta Olga Paterlini de Koch, integrante de la comisión de puesta en valor del templo, entre otras autoridades.
“Se la reparó a tiempo”
Jaldo agradeció a la comisión que llevó adelante la recuperación respetando las características originales del edificio y destacó que las obras se hicieron antes de que los problemas estructurales provocaran daños mayores. “No solo se la reparó, sino que se la reparó a tiempo”, afirmó. También reconoció a Chahla, quien —según dijo— “golpeó varias puertas” para sumar a empresas, particulares y al Gobierno provincial.
El gobernador repasó el valor histórico del templo: funcionó como hospital para los soldados heridos en la Batalla de Tucumán y aportó mobiliario para el Congreso de 1816. “Este 4 de octubre va a ser parte de la historia que ya tiene esta iglesia”, sostuvo.
Lo que falta
Chahla celebró poder reabrir el templo en el año jubilar de San Francisco de Asís y agradeció a Paterlini y al equipo de especialistas. Contó que se retiró el cerco de la fachada y que se hicieron más de 35 pruebas para definir el color adecuado.
La intendenta explicó que todavía resta recuperar parte del patrimonio artístico, tarea en la que trabajan especialistas de Tucumán y Buenos Aires. Además, anticipó que habrá horarios de misa coordinados con el Arzobispado y que el municipio evalúa sumar visitas guiadas para contar la historia del edificio y su claustro.
La comunidad franciscana
Fray Emilio Andrada, llegado desde Córdoba, expresó su emoción al reencontrarse con “rostros conocidos de hace ocho años” y destacó que la Comisión de Patrimonio consultó a la orden en cada etapa. Sobre un posible regreso de los franciscanos a Tucumán, lo consideró lejano, aunque no lo descartó: “Todo depende de las vocaciones religiosas”.











