Profesionales tucumanos encienden la alarma por el manejo de anestésicos
El uso indebido de anestésicos como el propofol y el fentanilo se convirtió en una preocupación creciente dentro del sistema de salud argentino. Especialistas de Tucumán alertaron sobre las deficiencias en los mecanismos de control que permiten que estos fármacos de alto riesgo puedan ser desviados tanto dentro como fuera de las instituciones sanitarias.
La advertencia cobra especial relevancia en un contexto donde el consumo problemático de sustancias vinculadas al ámbito médico dejó de ser un fenómeno aislado y comenzó a manifestarse con mayor frecuencia en distintos puntos del país.
El riesgo no se limita al ámbito hospitalario
Uno de los puntos más preocupantes que señalaron los profesionales es que el acceso a estas drogas no se restringe exclusivamente al personal de salud. Según explicó el especialista Sánchez, si bien existe una preponderancia del problema dentro de hospitales y clínicas, también hay personas ajenas al sector sanitario que logran entrar en contacto con estos fármacos.
Esta situación representa una dificultad adicional para las autoridades, ya que abre la puerta a un posible circuito de comercialización ilegal de productos anestésicos que, por su naturaleza, pueden resultar extremadamente peligrosos si se administran sin supervisión médica adecuada.
El caso del Hospital Italiano como señal de alerta
Los especialistas hicieron referencia al episodio registrado en el Hospital Italiano como un ejemplo concreto de lo que puede suceder cuando fallan los protocolos de vigilancia. Según coincidieron, lo ocurrido en esa institución no constituye un hecho aislado, sino que podría replicarse en cualquier centro de salud del país si no se refuerzan las medidas preventivas.
El profesional Unías subrayó que este tipo de incidentes pone en evidencia la necesidad urgente de fortalecer los controles internos sobre el manejo de medicamentos de alta peligrosidad en todo el territorio nacional.
Trazabilidad de fármacos: la herramienta clave que no siempre se aprovecha
Argentina cuenta con un sistema de trazabilidad de medicamentos que permite rastrear cada producto desde el laboratorio que lo fabricó hasta la farmacia que lo dispensa o el paciente que lo recibe. Todos los envases incluyen números de lote y partida que hacen posible reconstruir el recorrido completo del fármaco.
Gracias a este mecanismo, es factible detectar desvíos en la cadena de distribución dentro de las instituciones de salud. Sin embargo, los especialistas advirtieron que la mera existencia de esta herramienta no alcanza si no se implementa de manera rigurosa y sistemática en cada eslabón del circuito.
La prevención como eje central de la estrategia
Más allá de los controles técnicos, los profesionales tucumanos insistieron en que la prevención debe ocupar un lugar central en cualquier política destinada a combatir el uso indebido de anestésicos. Esto incluye capacitación permanente del personal, auditorías periódicas de los inventarios farmacéuticos y protocolos claros para el acceso y la administración de sustancias controladas como el propofol y el fentanilo.
El debate sobre la regulación y el control de estos medicamentos promete mantenerse en la agenda sanitaria durante los próximos meses. Seguí informándote en nuestro portal para conocer las últimas novedades sobre salud pública y política sanitaria en Argentina.
Fuente: La Gaceta











