La CGT encabezó la protesta contra la reforma laboral que propone el gobierno de Javier Milei, con una convocatoria central en la Plaza de Mayo.
El movimiento obrero organizado se movilizó a la Plaza de Mayo en rechazo al proyecto de «Modernización Laboral» impulsado por el gobierno de Javier Milei. La marcha, que fue encabezada por la Confederación General del Trabajo (CGT), fue una demostración de fuerza para incidir en la negociación que se lleva a cabo en el Senado por la reforma laboral.
La convocatoria, definida por el Consejo Directivo de la CGT y acompañada por la CTA-T y la CTA Autónoma, fue la cuarta acción callejera del sindicalismo contra la Casa Rosada, pero la primera ante la tentativa del oficialismo para modificar ampliamente la Ley de Contrato de Trabajo y otras normas que regulan las relaciones laborales individuales y colectivas.
Aunque el Gobierno introdujo cambios al suprimir varios artículos cuestionados en la versión final del proyecto, tras negociaciones con la CGT, la central sindical conserva su rechazo al texto. Las autoridades gremiales sostienen que la iniciativa mantiene regulaciones estrictas sobre el derecho de huelga, establece la prioridad de los convenios por empresa y limita la ultraactividad de los convenios colectivos de trabajo. También cuestionan la flexibilización de derechos individuales, como bajar el costo de las indemnizaciones por despido, la extensión de la jornada laboral a través del banco de horas, aspectos salariales y la derogación de varios estatutos sectoriales, entre otros puntos.
En la Plaza de Mayo se instaló un escenario donde la cúpula de la CGT expuso la postura del movimiento obrero frente al proyecto de reforma que, en simultáneo, es debatido en el Senado.
El Gobierno le bajó el tono la movilización de la CGT contra la reforma laboral: “Fue un día normal”
Con las columnas de manifestantes que rechazan la Reforma Laboral del Poder Ejecutivo desplegadas en la porción de Plaza de Mayo liberada por el mega operativo policial que custodiaba la Casa Rosada, el presidente Javier Milei y sus funcionarios seguían de cerca los acontecimientos desde sus oficinas. Si bien el mandatario suele permanecer en la quinta de Olivos cuando hay protestas sociales, en esta oportunidad se trasladó por tierra a Balcarce 50 por un problema burocrático con la firma virtual mientras su mesa chica se reunía un piso más abajo luego del traspié con el Presupuesto 2026 en la Cámara de Diputados.
“Es un día normal. No nos interesa mucho la protesta”, sintetizó un importante funcionario cuando las primeras delegaciones sindicales empezaban a desplegar sus banderas y armar las batucadas para hacer público su repudio al proyecto de “modernización” laboral, una de las principales obsesiones legislativas de la administración libertaria. El horario formal de la convocatoria anunciada con la Confederación General del Trabajo (CGT) era a las 15, pero los distintos gremios y partidos de izquierda se dieron cita desde el mediodía en la plaza.
Ante su primer gran desafío al frente del Ministerio de Seguridad, Alejandra Monteoliva, siguió desde el Comando Unificado de Monitoreo el minuto a minuto de la manifestación. La instrucción que se bajó a los más de 1500 efectivos policiales que patrullan la zona fue evitar las confrontaciones con el objetivo de que se trata de una marcha “pacífica”.
orge Sola reafirmó la profundización del plan de lucha y aseguró: “Tenemos que volver a emocionar con la bandera de la justicia social”
El Secretario General de la CGT, Jorge Sola, cerró el acto con un discuro en donde reflotó la idea de profundizar el plan de lucha y pidió “volver a emocionar” para construir una alternativa política. Además, cuestionó los puntos de la reforma laboral y se opuso al proyecto que envió el Gobierno al Congreso.
“Están buscando cercenar los derechos de los trabajadores. El empleo lo genera la actividad productiva, y este gobierno tiene una deuda con los argentinos, le debe generar una actividad productiva que le genere más y mejor empleo. Este tejido social de la argentina”, comenzó.
En tanto, sostuvo que desde el Poder Ejecutivo “presentan un proyecto para tratar de desfinanciar las actividades que sustentan la capacidad”. Y continuó: “Atacan con el Presupuesto a la ley de discapacidad, al Garrahan, a la educación. Para que haya trabajadores en negros, tiene que haber una economía en negro”.
Asimismo, sobre el cierre de su discurso, afirmó: “Sigan sin escucharnos y se encontrarán en una profundización de este plan de lucha. No nos olvidamos que tenemos que construir social y poíticamente para enfrentar a este gobierno. Tenemos que sentir, tenemos que escuchar, tenemos que ser huildes. Tenemos que volver a emocionar con la bandera de la justicia social, volvamos a emocinar”
“La justicia social nos hizo el país que somos. Si hay odio, pongamos templaza. Si hay superficialidad, pongamos ideas. Vamos hacia una Argentina humana”, cerró.
Octavio Argüello: “Si no nos escuchan, vamos a terminar en un paro nacional”
El co-secretario de la CGT, Octavio Argüello, referente de camioneros criticó la reforma laboral y aseguró: “Nos vamos a oponer rotundamente”.
“No nos dejemos engañar más. Nosotros tenemos que ganar la calle y pelear por los derechos de nuestra familia. No podemos entregar nuestros derechos. Le decimos a los senadores, que pretenden firmar ese dictamen, ojo con lo que hacen, porque el pueblo y la patria se lo vamos a demandar”, señaló.
Y remarcó: “Pueden venir por todo lo que quieran, pero nunca van a poder venir por nuestra dignidad. Nosotros pusimos el capital de esta patria. Basta de creer que esta ley es para las pymes, es para sus ‘amigote’s. Hoy más que nunca, iniciamos este plan de lucha que si no nos escuchan, vamos a terminar en un paro nacional»










