Por Martín Faciano
El peronismo tucumano transita un clima de apatía generalizada entre sus huestes. Mientras el gobernador Osvaldo Jaldo comienza a intentar calentar la cancha tratando de darle, desde lo discursivo, una impronta política a la gestión, en las filas del justicialismo provincial hay escasos incentivos para que las tropas puedan experimentar la adrenalina que habitualmente suele caracterizar al peronismo en tiempos de internas.
Solo bastan algunas declaraciones del diputado nacional Pablo Yedlin para que los anticuerpos del jaldismo, en clave reactiva, salgan a patotear con declaraciones contra el parlamentario al que durante toda su vida política le negaron la condición de peronista, pero que hoy aparece como una pieza clave en el armado de los díscolos a la conducción política de Jaldo. Fue el mismísimo Pablo Yedlin el primero en salir a cuestionar la postura “dialoguista” de Jaldo, y el primero en llegar a institucionalizar las críticas hacia el mandatario provincial. Hasta incluso Yedlin fue el quien lanzó la virtual candidatura a diputado de actual legislador y ex intendente taficeño, Javier Noguera.
La respuesta de Jaldo a la iniciativa de su disidencia partidaria tuvo al menos 3 elementos. En términos discursivos, Jaldo comenzó a tratar de maximizar algunas diferencias con el gobierno nacional. “Hay que decirle al Presidente que pare con la motosierra”, dijo el mandatario provincial semanas atrás, diciendo además que “una cosa es apoyar y otra es cogobernar”
Por otro lado, en términos de pragmática política, Jaldo avanzó en un proceso de cooptación de dirigentes locales, de segunda y tercera línea, que en la interna del 2021 se encolumnaron en el bando de Juan Manzur. En este apartado se entienden las designaciones de Hugo Cabral como Interventor del IPVyDU (hace ya varias semanas) y el reciente nombramiento de Eloy del Pino, como subinterventor del mismo organismo. También se encuadran en este aspecto la incorporación de Andres Galván a la Secretaría de Trabajo; la de del ex Anses Enrique “Kike” Salvatierra como responsable de la Casa de Tucumán en Buenos Aires; y del camporista adulto, Marcelo Santillán como Secretario de Municipios y Grandes Comunas. En cuanto a la dirigencia de primera línea, Jaldo evidenció su acercamiento institucional con Miguel Acevedo y Rossana Chahla, figuras a cargo de la Honorable Legislatura de Tucumán y la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, 2 estructuras de las que nadie quiere prescindir a la hora de una compulsa.
En términos partidarios, hasta acá, la respuesta de Jaldo fue invitar a subir al ring a sus díscolos. Fue justamente en el acto de asunción de los funcionarios mencionados anteriormente, cuando Jaldo invitó a la disidencia a someterse a las internas partidarias para dirimir candidatos. Fue quizás la manera que el mandatario encontró de exhibir el peronómetro, quizás suponiendo también que el taficeño se lanzaría a la contienda haciendo uso del Partido para la Victoria, lo que le daría al tranqueño la posibilidad de decir que sus contendientes, a diferencia de el en 2021, optaron por sacar los pies del plato
Pero el operativo cerrojo que Jaldo viene haciéndole a sus disidentes no pareciera hacer sentir encapsulados a los dirigentes que integran las filas del yedlinoguerismo, quienes por ahora se muestran optimistas y expectantes por la presunta visita de Cristina Fernández de Kirchner a la ciudad del limón en las próximas semanas. En este esquema, a veces, hay quienes confunden la remota posibilidad con una expresión de deseo y auguran que CFK intervendrá el PJ local, “para darle el vuelto a Jaldo por romper el bloque de Unión por la Patria” y de paso “potenciar sus candidatos en la provincia”.
También hay quienes desconfían que Manzur pueda apoyar, hasta las últimas consecuencias, la aventura internista de su ex ministro de Salud. Un dato a considerar: ya hubo el año pasado sesiones de los órganos partidarios del PJ distrito Tucumán y pese a tener los números, no hubo una avanzada de Jaldo sobre la conducción formal de Manzur como presidente del Partido Justicialista de Tucumán. ¿Podrá cambiar la radiografía del PJ la semana próxima cuando se lleve el congreso partidario? Absolutamente. Pero cabe aclarar que, de la misma manera, en la conducción del PJ nacional, con CFK como Presidenta y con Manzur como Consejero, avanzaron con la intervención del PJ en otros distritos, omitiendo meterse con el PJ que hoy conduce Jaldo pero que todavía preside Manzur.











