En medio de la discusión por los subsidios al transporte, los usuarios de colectivos en Tucumán expresaron su malestar por la calidad del servicio y apuntaron a la falta de mejoras en las unidades y en la frecuencia de los recorridos.
Viajes prolongados, colectivos deteriorados y esperas excesivas son algunos de los principales reclamos.
“Supuestamente los colectivos deberían pasar cada quince minutos, pero a veces espero una hora”, contó Paola, usuaria habitual de la línea 11, al periodista Matías Auad de La Gaceta. “Siempre piden más plata y nunca hicieron nada. El gobierno les dio fondos y las unidades siguen igual o peor”, agregó.
Muchos pasajeros coinciden en que el transporte público “ya no sirve para llegar a horario”. Algunos optaron por alternativas como motocicletas o aplicaciones de movilidad, pese a que resultan más costosas, debido a la falta de previsibilidad del servicio.
Raúl, otro usuario, resumió la situación: “Esto siempre funcionó mal. Ahora se quejan porque la gente no sube, pero es lógico: nadie puede esperar tanto para ir a trabajar o al médico”.
Por su parte, las empresas de colectivos advierten que podrían suspender choferes o reducir la frecuencia si no se actualizan los subsidios. Sin embargo, entre los pasajeros y los trabajadores crece la percepción de que el problema no se limita a los fondos públicos, sino a la falta de inversión y mantenimiento.
Los choferes también expresan su preocupación. Gabriel, conductor de la línea 11, afirmó: “Nosotros ponemos el cuerpo todos los días, pero los dueños no invierten en los vehículos”.
El transporte tucumano atraviesa una etapa crítica: usuarios insatisfechos, empleados con sueldos reducidos y un servicio que pierde pasajeros mientras la discusión por los subsidios continúa sin una solución definitiva.











