Amenazas escolares en Tucumán: «Castigar no alcanza», advierte delegado episcopal

Amenazas de tiroteo en escuelas tucumanas: el reclamo por un abordaje integral

La sucesión de amenazas de tiroteo en colegios de Tucumán generó una fuerte conmoción en toda la comunidad educativa provincial. Frente a este escenario, el delegado episcopal de Educación, Daniel Nacusse, alzó la voz para pedir que la respuesta del Estado no se agote en medidas punitivas. Según el referente eclesiástico, el fenómeno es «serio» y no puede ser reducido a una simple broma juvenil, pero tampoco se resuelve únicamente con sanciones.

Nacusse fue categórico al señalar que si la única herramienta estatal es el castigo, se entra en una dinámica contraproducente. «Si la respuesta del Estado es solo punitiva ante un hecho de violencia, nos encerramos en una lógica de quién ejerce mayor fuerza», expresó. Con esa premisa, el delegado episcopal reclamó un enfoque más amplio que contemple el trasfondo cultural y emocional detrás de las amenazas escolares en Tucumán.

El decreto provincial bajo la lupa: ¿límites sin profundidad?

El Gobierno de Tucumán emitió recientemente un decreto orientado a fijar consecuencias claras para quienes protagonicen este tipo de episodios en establecimientos educativos. Sin embargo, Nacusse consideró que su contenido no aporta demasiadas novedades respecto a la normativa ya vigente. Para el referente educativo, lo esencial pasa por revisar tanto la forma como el fondo de las políticas públicas en materia de seguridad escolar.

«Lo punitivo puede cortar un foco puntual, pero no resuelve el problema de base», afirmó. En su análisis, el delegado episcopal subrayó que la sanción por sí sola no desactiva un fenómeno que hunde sus raíces en una cultura de violencia cada vez más extendida en distintos ámbitos de la sociedad.

Cultura de violencia y analfabetismo emocional entre los jóvenes

Uno de los ejes centrales del planteo de Nacusse tiene que ver con lo que describió como un creciente «analfabetismo emocional» entre los adolescentes. Según su diagnóstico, quienes realizan amenazas de tiroteo en escuelas buscan generar impacto y visibilidad, un comportamiento que responde a carencias profundas en el manejo de las emociones y en la construcción de vínculos saludables con el mundo adulto.

«Hay un lenguaje de violencia instalado. Si eso crece, la violencia trae más violencia», advirtió el delegado episcopal. En esa línea, planteó la urgencia de recomponer la relación entre adultos y jóvenes dentro y fuera de las aulas, promoviendo el protagonismo juvenil en espacios de diálogo y contención.

Escuela, familias y Estado: la articulación que Tucumán necesita

Para Nacusse, la clave está en una estrategia integral que involucre no solo al sistema educativo, sino también a áreas como Desarrollo Social y salud mental. El fortalecimiento del vínculo entre escuela, familias y organismos estatales aparece como la vía más efectiva para prevenir nuevos episodios de violencia escolar en la provincia.

El delegado episcopal insistió en que limitar la respuesta al plano sancionatorio equivale a tratar los síntomas sin atacar la enfermedad. La prevención, el acompañamiento emocional y la construcción de redes de contención constituyen, según su mirada, los pilares sobre los que debería apoyarse cualquier política pública seria frente a las amenazas escolares.

Un debate abierto en la sociedad tucumana

El posicionamiento de Nacusse se suma a un debate que crece en Tucumán y que interpela a todos los actores de la comunidad educativa. La discusión sobre cómo responder a las amenazas de tiroteo en colegios trasciende la coyuntura y pone sobre la mesa preguntas incómodas sobre el modelo de convivencia que se está construyendo. Seguí informándote sobre este tema y otras noticias de política y educación en Tucumán para estar al tanto de las decisiones que impactan en la vida cotidiana de miles de estudiantes y familias.

Fuente: La Gaceta

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