El Gobierno nacional reconoce inquietud por la suba del riesgo país y confía en que una recuperación de la actividad económica en agosto ayude a calmar el escenario, después de la fuerte caída que mostró el último informe del INDEC.
“Nos preocupa la suba del riesgo país porque esperábamos que sucediera eventualmente, pero no tan lejos de la elección”, admiten en la Casa Rosada. El indicador que elabora JP Morgan superó este martes los 700 puntos por primera vez en el año, llegó a 710 y luego retrocedió a la zona de 680. En julio había tocado un mínimo cercano a los 402 puntos.
Las explicaciones oficiales
En el Ejecutivo atribuyen buena parte del deterioro al contexto internacional: la suba de tasas en Estados Unidos —la Reserva Federal llevó en septiembre su tasa al rango de 3,75% a 4%— y los conflictos en Medio Oriente. Pero también reconocen el peso de la incertidumbre electoral local y de las dudas sobre la continuidad del programa económico.
La apuesta oficial es que las tensiones bajen después de las elecciones legislativas estadounidenses de noviembre y que el verano llegue con menos volatilidad. Mientras tanto, el Gobierno ratifica que sostendrá el programa sin medidas de estímulo financiadas con más gasto público.










