El municipio propone un nuevo sistema de transporte público dividido en siete sectores. La principal objeción de las empresas de transporte es la posible menor accesibilidad para los usuarios.
El municipio de San Miguel de Tucumán, a través del Centro de Monitoreo de la Movilidad Urbana (CeMMU), presentó un rediseño del sistema de transporte público que divide la ciudad en siete sectores con recorridos definidos por transacciones, cantidad de usuarios y extensión territorial. Esta propuesta busca independizar los trazados de la estructura histórica de operadores.
La Asociación Empresaria de Transporte Automotor de Tucumán (AETAT) elevó objeciones a la intendente Rossana Chahla respecto a la ubicación y extensión de los nuevos trazados. Los siete sectores diseñados por el CeMMU agrupan entre tres y cuatro recorridos internos de entre 15 y 27,6 kilómetros. El área central tiene un esquema diferenciado con ramales internos de 14,4 a 14,5 kilómetros y ramales externos de 25,1 a 25,2 kilómetros. El organismo municipal sostiene que esta segmentación permitirá recorridos más directos, estimar la flota necesaria por sector y reducirla de 287 a 226 unidades.
Los detalles específicos de los sectores son los siguientes:
– Sector 1 (sursuroeste): cuatro recorridos internos entre 15,01 y 21,90 kilómetros.
– Sector 2 (oeste-suroeste): cuatro trazados de entre 16,95 y 24,19 kilómetros.
– Sector 3 (norte): cuatro recorridos de entre 18,94 y 23,85 kilómetros.
– Sector 4 (este): tres recorridos de entre 17,61 y 27,6 kilómetros.
– Sector 5 (sureste): tres trazados de entre 17,09 y 23,43 kilómetros.
– Sector 6 (sureste): tres recorridos de entre 20,25 y 23,18 kilómetros.
– Sector 7 (área central): ramales internos de 14,4 a 14,5 km y externos de 25,1 a 25,2 km.
AETAT advierte que la reducción de kilómetros y el alejamiento de los recorridos de los principales corredores urbanos podrían resultar en menor accesibilidad, mayores tiempos de viaje y un incremento de trasbordos. La entidad argumenta que en ciudades importantes el transporte público se acerca a los ejes de mayor circulación para recuperar pasajeros, y que dificultar el acceso al servicio correría el riesgo de producir el efecto contrario al buscado. Vinculan este cuestionamiento con el objetivo de la reforma, señalando que es improbable incrementar pasajeros si el sistema se percibe menos directo y accesible, y que la eventual reducción de costos operativos podría ser neutralizada por una caída de la demanda.
La entidad empresaria también señaló que, al momento de su presentación, no conocía en detalle los recorridos definitivos ni la metodología de costos, lo que, según AETAT, impide evaluar el impacto real sobre la accesibilidad. Por ello, solicitó la ampliación del plazo de treinta días para la presentación de observaciones y la conformación de una mesa técnica de trabajo previa a las decisiones finales.
Detalles del rediseño y objeciones de AETAT
El contrapunto se centra en la eficiencia versus la accesibilidad. Mientras el CeMMU presenta la reducción de kilómetros como una vía hacia un sistema más eficiente y sostenible, proyectando un cambio de déficit mensual de $1.225 millones a un superávit de hasta $542 millones, AETAT advierte que si esta reducción implica alejar los recorridos de los corredores de mayor circulación, podría agravar la caída de pasajeros que la reforma busca revertir.
Fuente: TendenciaNoticias ↗











