Estudiantes y jóvenes en Tucumán enfrentan deudas crecientes por préstamos para cubrir alquileres, alimentación, transporte, salud y proyectos personales ante ingresos insuficientes.
Los jóvenes en Tucumán se encuentran entre los sectores más vulnerables al endeudamiento, impulsado por la informalidad laboral, ingresos insuficientes y el acceso facilitado a créditos. Las deudas se originan no solo en grandes consumos, sino principalmente en la necesidad de sostener gastos esenciales como alquileres, alimentos, movilidad, salud y proyectos laborales.
Las historias de Ana Paula, Nuria, Emiliano y Nazarena ilustran la diversidad de situaciones. Ana Paula, estudiante de Bioquímica de 23 años, vio cómo una inversión fallida en un emprendimiento de uñas la llevó a una deuda que pasó de $180.000 a $800.000 en un año. Recurrió a préstamos en billeteras virtuales para gastos cotidianos y para saldar deudas anteriores, lo que agravó su situación.
Nuria, de 26 años, enfrenta deudas por un préstamo bancario para un emprendimiento y una tarjeta de crédito, que se dispararon tras perder su trabajo y obra social durante el embarazo. Su préstamo bancario podría superar los $1,8 millones y una deuda de tarjeta, estimada inicialmente en $300.000, ahora ronda los $800.000 o $900.000. Los gastos médicos propios y de su hija complicaron aún más su capacidad de pago.
Emiliano, por su parte, destinó gran parte de su sueldo a la cuota de un plan de ahorro para un automóvil, que llegó a representar entre el 75% y el 90% de sus ingresos. A pesar de tener tres trabajos, su margen financiero es mínimo, lo que lo ha llevado a posponer proyectos personales y reducir gastos no esenciales.
Nazarena, de 24 años, con un empleo registrado de media jornada, destina casi todo su ingreso al alquiler y servicios. Acumula expensas y servicios impagos, además de dinero prestado, y evalúa abandonar una diplomatura por no poder afrontarla. La incertidumbre económica afecta su salud y sus planes a futuro.
Casos de endeudamiento juvenil en Tucumán
En todos los casos, la imposibilidad de cubrir todas las obligaciones simultáneamente transforma la deuda de una herramienta financiera a una condición que reconfigura la vida cotidiana, postergando proyectos y generando preocupación constante.
Fuente: LaGaceta ↗











