El Senado de la Nación aprobó en general el Presupuesto 2026 y dio inicio a una etapa decisiva de debate artículo por artículo, en una sesión que resulta clave para la agenda del Gobierno nacional. El tratamiento del proyecto se desarrolla en el marco del período de sesiones extraordinarias convocado por el presidente Javier Milei, con el objetivo de cerrar el año legislativo con señales de gobernabilidad y previsibilidad económica.
La iniciativa obtuvo un amplio respaldo en la votación general, aunque el oficialismo libertario enfrenta ahora un escenario más complejo: varios artículos generan fuertes tensiones con sectores de la oposición dialoguista y podrían poner en riesgo la sanción definitiva sin modificaciones, lo que obligaría a que el texto vuelva a la Cámara de Diputados.
Uno de los puntos más controvertidos es el artículo 30, que elimina los pisos mínimos de financiamiento para áreas sensibles como educación, ciencia y defensa. La medida despertó cuestionamientos de distintas provincias, que advierten sobre el impacto que podría tener en el sostenimiento de políticas públicas estratégicas y en el reparto de recursos federales.
También genera resistencia el artículo 12, que establece nuevas exigencias para las universidades nacionales. La norma obliga a las casas de estudio a presentar información detallada sobre el uso de los fondos que reciben y habilita al Ejecutivo a interrumpir transferencias en caso de incumplimientos, lo que encendió alertas en el sistema universitario.
En paralelo, el proyecto de Presupuesto 2026 incluye las principales proyecciones macroeconómicas del Gobierno: un crecimiento del Producto Bruto Interno del 5%, una inflación anual estimada en 10,1% y un tipo de cambio oficial que rondaría los $1.423 hacia diciembre del próximo año.
La sesión se desarrolla junto al tratamiento de la Ley de Inocencia Fiscal, otro de los ejes que el oficialismo busca aprobar antes del cierre del año parlamentario.











